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artículos 2002]
ALICANTE Y LA PELEGRINA
Como todos los años, justos a la cita, los alicantinos se preparan
en este Jueves Mágico, a iniciar la romería de toda la
Ciudad, hasta el Santuario de la Santa Faz, distante de Alicante unos
cuantos kilómetros. Esta tradición de los alicantinos
y hasta incluso, de los que no hemos nacido en esta bonita ciudad del
Mediterráneo, pero de la cual nos sentimos, parte integrante
y amantes de sus tradiciones más profundas.
La Faz de Cristo, impresa en un lienzo, cuando iba camino del Calvario,
que hace que este Pueblo, se una, todos los años y en especial
en este Jueves, para honrarla y venerarla, realizando una peregrinación,
olvidando, todas las diferencias, unidos como una piña, con el
blusón negro, el pañuelo y una caña, partiendo
todos, desde la Concatedral de San Nicolás, a primeras horas
de la mañana, con las autoridades civiles, religiosas y el Pueblo
en general. Una vez llegados, a la altura del Hotel Europa, ya esta
preparada, la paraeta, para que los romeros, hagan un alto en el camino,
pudiendo degustar unos rollitos de anís y una copita de vino
dulce y de esta forma todos, recuperen fuerzas, para seguir el camino,
hasta el Caserío de la Santa Faz, llegando a la meta, sobre media
mañana, la romería oficial, pues la gente, va acercándose,
desde todos los barrios de la Ciudad y una vez visitada la Iglesia,
para contemplar la Faz del Señor, las personas se reparten, por
todos los campos de los alrededores, para almorzar e incluso buscar
un sitio apropiado, para sacar las mesas y las sillas de playa y bajo
la sombra de algún árbol, quedarse todo el día
ha celebrarlo, con unas buenas chuletas a la brasa, o unos deliciosos
bocatas y la bebida fresca de la nevera de hielo.
La Peregrina, esta muy enraizada, en la tradición y costumbres
de Alicante, cuya ventana al Mediterráneo, la hace maravillosa,
para vivir, sus gentes, trabajadoras, afables y sobre todo, con una
idiosincrasia totalmente mediterránea y cuyas tradiciones y costumbres
están muy arraigadas, puesto que han sido transmitidas de Padres
a Hijos y así generación, tras generación, hasta
llegar a nuestros días, en Pleno Siglo XXI, aunque sea la época,
de la Informática, de Internet, de la automatización y
sobre todo de la deshumanización, del hombre.
Los Alicantinos sabremos guardar, los valores, más profundos
de nuestra conciencia y cultura ancestral, para las generaciones venideras.
Fdo. Manuel Esteban Lozano