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artículos 2003]
EL TEMPLO DE LA VIDA
A diario estamos oyendo y leyendo en los medios
de comunicación, que una mujer ha sufrido malos tratos, o ha
sido asesinada, a manos de su compañero sentimental, engrosando
la estadística luctuosa de victimas, que se les arrebata la vida,
de esta forma tan brutal y abominable.
La violencia de género ( o guerra de sexos), por la hegemonía
del poder físico o psicológico, esta introduciéndose
de forma dramática y alarmante, en la sociedad de nuestros días.
Este hecho hace que reflexionemos y nos hagamos una serie de preguntas.
¿La violencia de género, siempre ha existido?.¿O
en la actualidad ha aumentado en frecuencia e intensidad?. Estas preguntas
y otras, tienen una fácil respuesta, mientras predomine la mentalidad
y cultura machista del varón, como dueño y señor
de la creación y se considere a la mujer como un ser inferior,
estos ataques a la libertad e igualdad individual, seguirán produciéndose.
El hombre, ha sido desde antaño el que prevalecía físicamente
y por lo tanto imponía su voluntad, sobre la mujer, que en apariencia
era más débil y frágil, que atraso e incultura,
por parte de algunos varones, pensar de esta forma tan arcaica.
La mujer, es la reina de la creación, la llave y el templo de
la vida, pobres mortales de sexo masculino. Si no fuera por ellas, no
habrían nacido y por lo tanto, no podrían hacer daño
a ninguna fémina, ni física, ni psicológicamente,
pues no existirían.
En los países que se denominan civilizados y occidentales, existe
el problema de malos tratos a mujeres, por hombres cuya cultura y religión,
es violar los derechos más sagrados que tiene la mujer, como
si de una esclava de sus deseos más rastreros se tratara.
Esto ocurre actualmente, en los países de elite, si bajamos el
listón y nos aproximamos, a las naciones de segunda categoría,
porque así las catalogan los países ricos y poderosos.
La vida de las mujeres es dramática desde que nacen, recibiendo
todo tipo de malos tratos, incluso despojándolas de sus derechos
más elementales, a la educación, sanidad, justicia, etcétera.
No pudiendo ejercer su derecho básico, de vivir dignamente y
en igualdad, como ser humano.
Menos mal, que la mujer de hoy, esta ganando y subiendo puestos agigantadamente,
en todos los ámbitos de la vida, escalando alturas sociales de
mucha responsabilidad y demostrando al varón, que puede realizar
todo lo que se proponga, igual o mejor que el susodicho, en el ámbito
laboral, social, económico, comercial, etcétera.
Hay que tener en cuenta que todos extremos, son malos y repudiables,
la cultura ancestral del machito o el feminismo desproporcionado, de
algunas mujeres, nacidos con el objeto de provocar y crear discordia,
entre ambos sexos, deben desaparecer de la mentalidad e idiosincrasia
del hombre de hoy.
Se habla mucho del maltrato de hombres a mujeres. Sin embargo, aunque
parezca mentira, también existe bastante enraizado en la sociedad,
el maltrato psicológico y en algunas ocasiones físico,
de la mujer al hombre. Lo que ocurre es que al varón le da vergüenza,
reconocer públicamente estos hechos, precisamente por la mentalidad
de machitos, que todavía predomina.
La mujer tiene muchas armas de defensa, pero hay una en especial, que
puede herir profundamente, dejando fuera de combate, a su compañero,
el maltrato psicológico, que no deja huellas, ni señales
físicas, pero que toca de lleno la conciencia y personalidad
de la victima.
“Hombre igual a mujer”,” mujer igual a hombre”,
ambos fueron creados, para complementarse mutuamente y hacer de este
planeta un lugar, donde vivir en armonía e igualdad y con libertad
de no imponer nadie, su criterio o razón de conciencia.
PUBLICADO EN LAS PROVINCIAS 07/12/2003