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artículos 2003]
LA SEMANA GRANDE
Una vez terminada la Cuaresma, comienza la semana del año, con
más carga espiritual para los cristianos, la celebración
de la pasión, muerte y resurrección de Jesús.
Este evento de marcado acento religioso, tiene otras connotaciones,
que la sociedad, ha ido acoplando en el transcurso del tiempo, siendo
un paréntesis idóneo, que las personas aprovechan, para
irse de vacaciones, o descansar de la monotonía diaria, es la
parte lúdica, de estas jornadas festivas.
En España, la Semana Santa, tiene mucho arraigo y tradición,
siendo las procesiones, verdaderas manifestaciones de fe y fervor popular,
dejando asombrados a propios y foráneos, cuando se observa desfilando
por las calles, a los nazarenos, de las distintas cofradías,
con sus respectivos pasos y bandas de música.
Hay ciudades que tienen fama y tradición reconocida, en la celebración
de este acontecimiento, por citar algunas, Sevilla, Malaga, Toledo.
Las procesiones en Alicante y provincia, son muy bonitas y los participantes
en estos actos, lo hacen abrazando su fe y la de sus mayores, portando
sobre sus hombros, al Hijo del Todopoderoso, al Crucificado y redentor
del mundo, a la Virgen de su devoción, costaleros y costaleras,
todos unidos, con esa fuerza única y poderosa, que emana de sus
convicciones más intimas.
Todos los desfiles procesionales, provocan en las personas que nos visitan,
en estos días, admiración y respecto, pero uno de los
que marca a nuestra ciudad y no se olvida fácilmente, por su
singularidad, es la procesión de Santa Cruz, cuando es bajado
y subido a hombros, en su trono, el Hijo de Dios, crucificado y humillado,
por esas calles estrechas y empinadas, del barrio más castizo
de nuestra urbe, provocando que se emocionen y salten más de
una lagrima, entre las personas, que tienen la suerte, de ver insitu,
este acontecimiento maravilloso.
Los alicantinos y alicantinas, conmemoran la semana grande de la cristiandad,
como siempre lo han hecho, con ilusión y alegría, los
que participan directamente como nazarenos, costales, vistiéndose
con esas túnicas de dolor y respecto, al crucificado y el resto,
viendo esos desfiles de manifestación cristiana y de fe, o pasando
unas jornadas de ocio y descanso, que para todo hay tiempo.
PUBLICADO EN LAS PROVINCIAS 12/04/2003