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artículos 2004]
¿ABRIS
EL DOMINGO?(I)
En este momento esta muy de boga, el tema de la libertad de horarios
comerciales y sobre todo en nuestra comunidad donde la asociación
de grandes superficies ha vuelto a la guerra (Anged), intentando por
todos los medios que sus reivindicaciones sean escuchadas que la apertura
de los grandes establecimientos sea ininterrumpida todos los días
de la semana incluidos los domingos y festivos, esto esta muy bien para
engrosar los beneficios de los grandes capitales, que son los que sustentan
las grandes superficies y centros comerciales.
La polémica esta servida, lógicamente los pequeños
comercios se quejan, pues no podrían hacer frente a estos horarios,
si tenemos en cuenta que son todas empresas familiares, que no podrían
soportar las cargas laborales y gastos generados por una ampliación
de horario de estas características, menos mal que los políticos
autonómicos comprenden estas razones y el responsable autonómico
en este sector Carlos Mazón, ha reiterado en diversas ocasiones
su apuesta por aunar la defensa de los intereses de los consumidores,
pequeño comercio y grandes superficies, que en estos últimos
días han recrudecido el debate sobre los horarios comerciales.
Las grandes superficies se basan en querer abrir más domingos
y festivos escudándose en que dan van servicio al consumidor
y más comodidad para realizar sus compras, posiblemente sea así,
la gente cuantos más lugares tengan para ir a pasear o consumir
abiertos mejor, pero cuidado que poco a poco, la competencia ira desapareciendo,
cuando todos los pequeños comercios de toda la vida no puedan
subsistir y ofértanos sus productos que no por tener menos superficie
en m2,sus artículos o productos son más caros, arreves
pueden ser más baratos y mucho mejor servidos y atendidos, hacia
el cliente potencial.
Este tema de los horarios es peculiar, cuando en los países de
la Unión Europea, ni se plantean por asomo abrir los días
de descanso naturales de los mortales, en nuestro país va siempre
en dirección contraria, pero eso es lo que nos hace diferentes,
tener ideas innovadoras y sobre todo ganas de trabajar.
A que a nadie se le ocurre pensar que alguna vez que los bancos o cajas
de ahorros, abran todas las tardes del año y mucho menos los
domingos, menos mal que en este sector han sido muy inteligentes y han
institucionalizado los cajeros automáticos que funcionan las
veinticuatro horas del día y los siete días a la semana,
problema resuelto, porque de otro modo este sector lo hubiera tenido
claro.
Este asunto tan peliagudo esta dando vueltas varios años, desde
que empezaron a florecer en las ciudades grandes y capitales de provincia,
las grandes superficies y centros comerciales, la competencia se iba
imponiendo a la hegemonía de los pequeños comercios de
siempre, donde se conocía al tendero y este a la vez al cliente
asiduo, pero bueno esos eran otros tiempos que hay que dejar desterrados,
pues la modernidad se implanta en todos los campos de la vida y porque
no en comercio.
La competencia es buena y beneficia al ciudadano, pero debe ser honesta
y leal, hay campo suficiente para que podamos subsistir todos sin necesidad
de que desaparezcan, las tiendas de las cuales nos hemos surtido todos,
con ese buen hacer que siempre les ha caracterizado de profesionalidad,
afecto y cariño hacia la labor que realizan a diario.
Uno de los principales perjudicados de esta guerra de horarios, es el
dependiente y dependienta, de estos establecimientos porque en el ámbito
laboral cada día están más presionados a trabajar
los días más señalados y cuando la población
en general, esta libre y de descanso disfrutando en su vida privada
de los suyos. Estos profesionales cada vez que escuchan o leen en los
medios de comunicación, que hay que trabajar más domingos
o días festivos les entra automáticamente un estrés
psicológico dificil de olvidar durante días, porque si
esta ampliación de aperturas horarias, beneficiara al sector
al crear más puestos de trabajo pues podría tener una
razón de ser, pero no es así, son los mismos trabajadores
de la platilla fija distribuidos en diferentes turnos, o personal eventual
a tiempo parcial con contratos de verdadera pena, por lo tanto de generar
algún tipo de aumento de empleo, este es precario y abusivo.
Cuando los trabajadores de casi todos los sectores, exceptuando los
de hosteleria que es un mundo totalmente aparte, tienden hacia las treinta
y siete horas semanales, en comercio se va hacia el camino contrario,
a que los trabajadores implicados en este sector, trabajen las mismas
horas pero peor distribuidas y no tengan tiempo de pasear o comer un
domingo con su familia.
El consumidor que mucha veces es el reclamo que ponen la patronal de
las grandes superficies, como los verdaderos beneficiados de estos amplios
horarios que pretenden implantar en nuestra comunidad, no es así,
las personas se adaptan perfectamente a los horarios actuales, más
importantes que son las boticas y permanecen abiertas en horario muy
poco cómodo y flexible para el consumidor, pues se trata de la
compra o adquisición de medicinas, que es más urgente
que adquirir, un pantalón o falda o cualquier otro articulo en
Domingo y permanecen cerradas, salvo las de guardia.
Por lo tanto esperemos que el director general de comercio de la Generalitat,
continué con su política de consenso y comprensión
entre todos los estamentos y asociaciones representativas del sector,
para que ninguna de ellas salga triunfadora, en esta guerra de horarios,
para que no haya vencedores ni vencidos y todos puedan subsistir y llevar
sus negocios a buen puerto, eso sí, beneficiando en todo momento
a los que les dan de comer, el ciudadano que deja sus dineros a diario
en sus respectivos establecimientos.
PUBLICADO EN LAS PROVINCIAS 01/05/2004