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artículos 2004]
EL OPUS Y LA IGLESIA DE HOY
La Obra de Dios (Opus Dei) la fundó
Josemaria Escrivá de Balaguer, en el año 1928, es una
prelatura personal de la iglesia católica dependientes de la
Santa Sede, cuentan en la actualidad, con aproximadamente 80000 miembros
en todo el mundo, siendo solo en nuestro país sobre los 30000,
tienen sus propios sacerdotes, e incluso un par de cardenales.
El Opus Dei, siempre ha estado rodeado de una orla de misterio y secretismo,
muchas de las personas, que han oído hablar de la Obra, la consideran
una secta de la iglesia desconocida y en la cual todos sus miembros,
son gentes adineradas, nada más lejos de la realidad.
La Obra, como es denominada por sus integrantes, es una forma especial
y personal de vivir el cristianismo, siguiendo los preceptos de la iglesia
católica apostólica y romana. Es un compromiso individual,
que adoptan las personas libremente, de seguir a Cristo en la intimidad
y a la vez intentar llegar a la santidad, por medio de las obras, cada
cual realizando su vida cotidiana, en el trabajo cumpliendo responsablemente
con las obligaciones inherentes, dando ejemplo a los demás del
amor de Dios, realizando labores de apostolado cada uno dentro de su
actividad, en el día a día y de esta forma tan particular,
se hacen notar las personas que forman parte, de esta manera tan especial
de vivir el catolicismo.
Dentro de la Obra, hay gentes de todos los estamentos sociales, que
ayudan económicamente, cada cual dentro de sus posibilidades,
al mantenimiento de los centros, que hay ubicados en la geografía
nacional y en todo el mundo.
Monseñor Escrivá de Balaguer, quería que las personas
dentro de su vida cotidiana, trabajando, educando a sus hijos, hablando
con los demás, se viera reflejado el espíritu cristiano,
de dar testimonio de fe a los demás, para que de este modo las
personas, se enrolaran en este barco cuyo puerto, es conseguir la santidad
individual.
Los miembros que forman el Opus, tienen una serie de obligaciones diarias,
que se imponen a sí mismo (misa y comunión, oración,
rosario y lectura espiritual), realmente no están haciendo nada
extraordinario, lo que esta claro, es que en la sociedad actual, con
el estrés y falta de tiempo, que todo el mundo tiene, es un poco
difícil cumplir, con tanto requisito espiritual, de ahí,
el merito atribuido a los miembros de la prelatura.
Josemaria Escrivá, fue elevado a los altares, por Juan Pablo
II, hace poco tiempo, ya que era un varón ejemplar, dedicado
a los demás y que revolucionó el concepto que tenían
los católicos, de cómo vivir la fe, de sus mayores, pero
aplicándola a la cotidianidad del día a día.
Monseñor, escribió varios libros, pero el que sobresale
por sus ejemplos y sabiduría es, CAMINO que aglutina una serie
de pensamientos y consejos del Santo, para ponerlos en práctica
en la vida ordinaria, seguido por el titulado FORJA y algunos más.
Los miembros del Opus Dei, practican su espiritualidad personal, separados
varones y mujeres, las casas o locales que están regentadas por
miembros numerarios seglares y hasta incluso algunos de ellos, hacen
voto de castidad o celibato, son solteros, casados, profesionales liberales,
que dedican su vida a este empeño espiritual de llegar a la santidad,
mediante el sagrado deber del trabajo bien hecho y la cordialidad con
sus semejantes.
La Obra, gobierna colegios de enseñanza, centros de retiro espiritual,
colegios profesionales, la universidad de Navarra, también poseen
centros dedicados a la atención sanitaria de enfermos, de ancianos
e incluso de inmigrantes.
La iglesia católica, acoge en su seno a la prelatura, pues necesita
de personas que hagan la necesaria labor de apostolado de la fe, ya
que la sociedad actual esta muy carente de valores espirituales, predominando
como rey el materialismo exagerado, el mundo sé esta deshumanizando,
las personas necesitan la fe y ayudar más a los demás,
algo que parece atípico y olvidado en el mundo que nos rodea.
Con este articulo he intentado aclarar, el misterio que la ciudadanía,
se ha formado sobre el Opus Dei, como si fuera algo terrible, como si
marcara a sus miembros, si que los señala, pero por sus buenas
obras, por la colaboración y entrega a los demás, por
su aguante personal, por la sinceridad que les caracteriza, por el sacrificio
personal, dejando de lado muchas cosas materiales que la sociedad enseña,
por la humildad de aceptar los errores y enmendarlos y por muchas cosas...
El Señor dijo “por vuestras obras os conocerán”
y ese es, el valor más preciado, que San Josemaria Escrivá
de Balaguer, ha querido imponer en su Obra y a los miembros que la componen.
PUBLICADO EN LAS PROVINCIAS 02/02/2004