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artículos 2004]
LA
PRIMERA COMUNIÓN
Una de las tradiciones más enraizada en nuestro país,
es para los creyentes la celebración de la primera comunión,
según nos han enseñado desde que fuimos bautizados, en
la religión católica apostólica y romana, cuando
un niño o niña alcanzan los ocho o nueve años de
edad, después de dos años de catequesis (aprender el catecismo
y lo que significa), ya están preparados para tomar el Cuerpo
de Jesús y confirmar su fe como creyentes practicantes, esta
es la parte más importante y de la cual nace esta celebración,
que para los cristianos es un día de jubilo y alegría
pues los niños, van a degustar la razón de nuestra fe.
Esto es lo que intentan inculcar los sacerdotes, monjas y catequista
seglares que ayudan en todas las parroquias e iglesias de cada diócesis,
para que la formación cristiana de estos niños y niñas,
sea lo más completa y puedan llegar al convencimiento y comprensión,
de lo que se va a conmemorar en la santa misa, donde van a tener la
ocasión de comulgar por primera vez, en conjunción, con
todas las personas que participen de este mismo acto.
Este es el aspecto religioso y protagonista de esta celebración,
pero desde hace ya bastantes años, este acontecimiento se ha
convertido en un verdadero recto social y económico, para los
padres o tutores de los niños que van a realizar su primera comunión.
Normalmente en este mes de Mayo que acaba de comenzar, se aglutina el
99% de estas celebraciones, quedando algunas más rezagadas para
ejecutarlas en el mes de Junio, siendo un porcentaje muy poco significativo.
Una vez se sabe el sábado o domingo, en el cual el niño
o niña, va a tomar la comunión, se les notifica a los
verdaderos mecenas del acontecimiento, los padres o tutores y es ahí,
cuando comienza el verdadero calvario.
Lo primero que hay que hacer es confeccionar la lista de invitados,
menudo problema, una vez hecha y consensuada por la familia, se puede
saber aproximadamente las personas que van a ser requeridas para celebrar
este evento trascendental para la vida de cualquier niño o niña.
Cuando ya se tiene un número de invitados más o menos
certero, inmediatamente a ver restaurantes, menús y precios,
para que no haya ninguna sorpresa, habitualmente los menús de
este tipo de celebraciones pueden oscilar desde 27 euros por persona,
los más económicos y asequibles hasta 48 euros, para personas
de poder adquisitivo más alto, o sea para una media de 80 personas,
la broma puede importar entre 2160 y 3840 euros.
Y ahí no acaba la cosa, en el próximo articulo, desglosare
el otro apartado el que se refiere a la indumentaria y accesorios, para
que sea completo este día tan importante y feliz para nuestros
retoños.
Una
vez se tiene claro el tema del restaurante y las personas asistentes
al acto y preparada la provisión de fondos oportuna, los preparativos
se desvían hacia la otra parte, que no es menos importante, para
la completa y satisfactoria realización de esta conmemoración,
según indican los canones de la tradición más ortodoxa,
la compra de la indumentaria, para que se vistan estos niños
que por vez primera se enfrentan aun acto tan sobresaliente e importante
para ellos.
Si se trata de un varón, antaño solo nos podíamos
vestir con el traje típico de marinero, pero conforme han ido
pasando los años, los niños de hoy en día tienen
varios trajes para elegir( marinero, almirante, fraile, etcétera)
estos atuendos con guantes, zapatos, calcetines, pueden oscilar entre
180 euros él más barato hasta 360 euros él más
caro, eso sin contar, el librito de la Biblia, el rosario y todos los
accesorios y complementos que la costumbre indica.
La complicación económica la tenemos con las niñas,
esas pequeñas mujercitas cuyo traje normalmente es de novia,
blanco, con encajes, pedrería, etcétera, dependerá
de lo que los padres quieran y puedan invertir en esta adquisición
de indumentaria, los precios de estos maravillosos vestidos pueden moverse
en unos parámetros económicos aproximados, de 360 euros
el más barato y 600 euros el más sofisticado y lujoso.
Casi siempre los jovencitos están más pendientes del acto
lúdico y consumista que se va ha realizar en esta jornada, que
lo que realmente representa para la formación integra de esta
persona, esta celebración religiosa, que conjuga la religión
que eligieron sus progenitores a ese bebe, que todavía no podía
elegir su fe y que con el bautismo los padres lo hicieron hijo de la
iglesia, dándole sus creencias y fe.
Resumiendo este acontecimiento, religioso-social, puede costar perfectamente
a las arcas económicas familiares un desembolso más menos
de 2760 euros o 500.000 pesetas, de las de antes.
Hay personas mucho más modestas que el tema del restaurante,
lo resolverán alquilando un local, con mesas y sillas, encargándose
ellos mismos de la intendencia y el servicio a los invitados, aun así
también tendrán que hacer un esfuerzo, para que sus hijos
e hijas, tengan un día inolvidable en el cual tomaron por primera
vez la comunión, ósea a Jesús sacramentado.
PUBLICADO EN LAS PROVINCIAS 08/05/2004