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artículos 2004]
ATRACOS
A JOYERIAS
En estos últimos días los medios de comunicación
locales, nos están informando a la ciudadanía, de los
atracos cometidos a joyerías de la ciudad, por delincuentes desaprensivos,
que no les importa hacer daño a las personas, para conseguir
el botín deseado.
Los atracos a este tipo de establecimientos siempre se han producido,
pero en la actualidad por ser un negocio, que aunque muy rentable si
hay ventas, también es cierto, que el riesgo y peligrosidad que
conlleva para los propietarios y empleados de este tipo de establecimiento,
si lo quisiéramos explicar porcentualmente este aumento se dispararía
al 100%.
Tanto es así, que muchas personas que viven y han vivido muchos
años de la venta de joyas, están pensando seriamente en
dejarlo y poner otro punto de venta, de otro articulo que no conlleve
intrínsecamente, ese trauma psicológico, que sé
esta adueñando del sector de joyería.
Este fenómeno delictivo actual del atraco continuado a estos
establecimientos comerciales, se debe a varias lecturas según
mi opinión que voy a intentar desglosar en este articulo.
1).-Las mafias internacionales de delincuencia( sudamericanas y de la
Europa del Este) principalmente son unas de las más predominantes
hoy en día, para realizar este tipo de hechos ilícitos,
son gente sin escrúpulos, profesionales del crimen, pagados y
estructurados para-militarmente lo que los hace muy tranquilos y serenos
a la hora de ejecutar el atraco.
2).-Tienen todo estudiado meticulosamente, (la joyería que pretenden
atracar, los empleados que hay, la mejor hora del día para cometer
la fechoría, las medidas de seguridad y sobre todo las personas
dedicadas a este menester, vigilantes de seguridad, que serán
los primeros en reducirlos.
3).-La cercanía de los cuerpos de seguridad del Estado, distancia
de la comisaría o cuartel de la guardia civil más próximo,
tiempo en que los agentes se podrán personar en el lugar de los
hechos, si la vigilancia es asidua y continuada en el tiempo o por el
contrario discrecional e irregular.
Todo esta serie de detalles de los cuales hemos hablado anteriormente,
provocan que la delincuencia nacional y sobre todo internacional se
fije y ponga sus garras del mal sobre el sector de joyería, dejando
a todas las personas que lo componen, en una situación de nerviosismo
constante a la hora de desarrollar su trabajo diario, siendo así,
que cuando abren las persianas del establecimiento no pueden prever
como acabara su jornada laboral, sí monótona como todos
los días, o con algún trauma psicológico para tiempo.
Me contaba el otro día un amigo mío que tiene un establecimiento
de joyería. ¿Tu te acuerdas cuando me robaron a mí?,
el susto que me lleve, todavía me acuerdo y se me ponen los pelos
de punta.
Era una mañana tranquila, yo estaba cambiándole una pila
aun reloj, no había ningún cliente en la tienda y de momento
oigo un ruido atronador, salto de la silla y observo atónito,
como dos motorista debidamente equipados, con el traje de cuero, su
casco, guantes y como no, unas mazas de tamaño desproporcionado
reventando la luna del escaparate y introduciendo sus manos para llevarse
él género expuesto. Salgo corriendo sin pensar nada más,
a defender lo mío y oigo que dice a uno de ellos tirale, yo no
sabia si era un tiro o que, empiezo a gritar y se arremolinan transeúntes
y vecinos de la calle, los cuatro motorista salen despavoridos del lugar
de los hechos, sin llevarse nada, menos mal. La alarma conectada y sonando,
tarda quince minutos en presentarse la policía nacional y local,
los propios ciudadanos fuimos los que les hicimos huir a los delincuentes,
con el riesgo físico que conlleva, de que nos hubieran herido,
menos mal que solo fue el susto.
Sobre todo en las zonas periféricas del centro de la ciudad o
barrios, la vigilancia policial es menor y por lo tanto estos establecimientos
son más vulnerables a los atracos, es otro problema añadido
para los joyeros, que tienen sus puntos de ventas ubicados en estos
lugares.
Otro de los temas peliagudos y que agobian a este colectivo, es la contracción
de un seguro, que pueda afrontar esta posible eventualidad, es muy dificil,
encontrar una aseguradora que comercialice este producto y que garantice
este riesgo, que en el momento actual, puede ser ruinoso para las entidades
de seguros, que se atrevan a lanzarse a la aventura de cubrir a este
tipo de establecimientos. Las pocas compañías de seguros
que comercializan este contrato, han endurecido de manera sobresaliente
las primas a pagar y sobre todo las franquicias que imponen en estas
pólizas, son tan elevadas, pudiendo oscilar dependiendo del riesgo
garantizado de 6000 a 12000 euros, que incluso el propietario de la
joyería, se plantea no contratar y asumir el riesgo, de sus artículos
siendo su propio asegurador.
Este sector tan importante del tejido económico del país,
esta atravesando en la actualidad una crisis de seguridad en sus establecimientos,
muy importante y no será por la inversión que los empresarios
están acometiendo en esta materia, pero todavía es insuficiente.
Por ello se han reunido varias veces, con la subdelegación del
gobierno, para que tome cartas en el asunto, ya que Alicante y su provincia,
por su situación geográfica estratégica y turística,
sé esta llenando de mafias de delincuencia organizada, que entre
otras de sus actividades delictivas, están machacando especialmente
a este sector productivo de la sociedad y por lo tanto las autoridades
tienen la obligación de dotar de la máxima seguridad posible,
a estos establecimientos comerciales, para que no ocurran estos hechos
lamentables, por lo menos con tanta frecuencia y asiduidad, como están
aconteciendo en la actualidad.
PUBLICADO EN LAS PROVINCIAS 09/06/2004