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artículos 2004]
LA LLAMA ENCENDIDA
Hoy se
celebra el día de San Valentín, esta festividad es un
recordatorio a las personas que comparten el sentimiento del amor, la
entrega, el sacrificio, el dar todo sin pedir nada a cambio, el altruismo
de las cosas hechas con el corazón, el anarquismo de romper con
los moldes sociales de los intereses y la envidia.
Es un día de sentimientos encontrados, entre los seres humanos,
parejas que han elegido el mismo camino para compartir sus vidas, con
alegrías y penas, triunfos y fracasos, eso no importa lo básico
es, estar juntos compartiendo la vida.
Actualmente esta jornada es algo más, el marketing comercial
y el consumismo que nos envuelve lo ha convertido, en un día
de compras de regalos y obsequios, para agasajar a la persona que se
ama.
Los comercios de todo tipo, grandes superficies, centros comerciales
y sobre todo las tradicionales floristerías, hacen su agosto
de ventas, ya que estos productos de la naturaleza, son muy demandados
por la ciudadanía, disparándose sus precios.¡Que
mejor detalle que una flor, que tanto se identifica con la belleza de
la mujer, para demostrar nuestros sentimientos más profundos!.
Este año, al caer este evento en sábado, las expectativas
de compras de obsequios y detalles van a ser más sobresalientes.
Los restaurantes ya tienen el cartel de completo, con quince días
de antelación, hay muchos de estos establecimientos, que van
a hacer exactamente, lo mismo que en nochevieja (cena-baile), los precios
de esta noche mágica, pueden oscilar entre 60 a 80 euros por
persona, eso multiplicado por dos, de 120 a 160 euros por pareja, con
barra libre incluida, muchas otras personas celebraran este acontecimiento
en la intimidad del hogar o montándose su propia fiesta.
Cupido cada vez, tiene más trabajo por hacer, sus flechas encantadas
van perdiendo influencia entre los mortales, tendrá que emplearse
a fondo para cambiar la mentalidad actual y que vuelva a surgir el romanticismo,
esa palabra en desuso, arrinconada y que tanto ayudo a nuestros antepasados,
para enamorar y cortejar a sus parejas.
Es la celebración con mayúsculas, del amor, de la concordia,
de la complicidad, del consenso, de la convivencia humana, de la igualdad
de sexos sobre todas las cosas, con su parte lúdica y atractiva,
compra de flores y regalos, para demostrar al ser amado, con esos pequeños
detalles, que sé esta ahí, para compartir vida y sentimientos,
es la jornada mágica, en la que va a reinar las palabras “amor
y romanticismo”.
PUBLICADO EN LAS PROVINCIAS 12/02/2004