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artículos 2004]
LA SOMBRA DE LA MUERTE
Madrid,
amanecía aun día más de cotidianidad diaria, todas
las personas se encaminaban hacia sus lugares de trabajo, sin pensar
que la zarpa del mal les acechaba, con la intención de arrebatarles
la vida o provocarles algún traumatismo físico o psicológico
muy dificil de olvidar.
Subieron en el tren que es, el medio de transporte habitual que utilizan
todos los días y cuando todavía no se habían despertado
muy bien del sueño nocturno, unas salvajes explosiones en los
vagones de su convoy segaban sus vidas. ¿Por qué?.¿Qué
habían hecho estas personas, para que les quitaran o estropearan
sus vidas para siempre?.¿Qué razón poderosa hace
que haya en el mundo, seres tan repugnantes, pues no se merecen el calificativo
de personas, que sirven con estas acciones al mal?.
La ciudad y sus entrañas se sobresaltaban de una forma estrepitosa,
todas las personas huyendo despavoridas, después de escuchar
las atronadoras explosiones, una detrás de otra sin dar respiro,
la gente muerta por toda la vía férrea y lugares colindantes,
personas con sus caras ensangrentadas, desconcierto total, nadie sabe
que pasa, la estación de Atocha y sus alrededores se han convertido
en un escenario dantesco de gritos de auxilio y desolación humana.
Las fuerzas de seguridad del estado y toda la ciudadanía empiezan
a darse cuenta de lo que allí acaba de suceder, la humanidad
y solidaridad de las personas de bien, afloran al instante, todos empiezan
a ayudar en lo que pueden, las ambulancias se amontonan y los coches
particulares también están dispuestos, para trasladar
a los heridos a los hospitales más próximos, toda España
se despierta sobresaltada, por esta atroz y escalofriante noticia, unos
terroristas cobardes han ejecutado un asesinato masivo y premeditado
contra el pueblo llano, el humilde pueblo trabajador, un crimen execrable
contra la Humanidad, cuya condena es rotunda y unánime por todas
personas bien nacidas.
Si lo que pretendían con este acto terrorista abominable, era
asesinar masivamente a seres inocentes y crear un desconcierto y terror,
si que lo han conseguido, porque otro tipo de objetivo como quebrar
nuestros convencimiento hacia la libertad y el respecto a los demás
y a sus propias convicciones, eso no van ha doblegarlo nunca.
Nuestro país en libertad y democracia se vuelve a unir, contra
estos hijos del mal, despreciándolos con manifestaciones masivas
en las calles y plazas de las ciudades, donde la voz es la principal
arma y la paz el estandarte y con la confianza que nos otorga la Constitución
y la Monarquía Parlamentaria, que sustenta el régimen
político que todos los españoles elegimos libremente para
vivir en paz, armonía y consenso, con todos los pueblos que componen
nuestra geografía nacional.
España entera llora a sus muertos, este ataque terrorista sin
precedentes en la historia, es obra de unos locos fanáticos sin
conciencia y que no pueden llamarse seres humanos, sino monstruos irracionales,
que hay que erradicar de una sociedad moderna y civilizada.
PUBLICADO EN LAS PROVINCIAS 14/03/2004