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artículos 2004]
ALFONSO X EL SABIO
Nuestra ciudad, tiene muchas plazas
y calles muy significativas, siendo lugares de paso y encuentro entre
las personas que componemos esta urbe, cosmopolita a orillas del mar
mediterráneo.
Hay una avenida en especial, que quizás, tenga el privilegio
de ser nombrada a diario por los alicantinos, por la importancia que
tiene a todos los niveles, por su comercio, oficinas, bancos, etcétera,
que han buscado esta calle, para ubicar sus negocios.
Estoy describiendo a la tradicional, Avenida de Alfonso el Sabio, esta
vía pública, homenaje a este rey, que nació en
Toledo el 23 de noviembre del año 1221, era hijo del rey de Castilla
y León, Fernando III y de Beatriz de Suabia, (hija del emperador
Felipe de Suabia), en el año 1243, logró incorpora a la
corona de Castilla, el reino musulmán de Murcia, también
en 1244 en representación de su padre firmó con el monarca
aragonés Jaime I, el tan oído tratado de Almizra, ejecutado
en la vecina población alicantina, de Campo de Mirra. Contrajo
matrimonio con Violante de Aragón que era hija del rey Jaime
I, al fallecer su padre, aglutina la corona de Castilla y León,
en 1253 nace su primer hijo varón el infante Fernando de la Cerda,
inicia bajo su supervisión la redacción del Código
de la Siete Partidas, que finalizó nueve años después.
En el año 1257 es elegido titular del Sacro Imperio Romano Germánico,
al igual que Ricardo de Cornualles, ninguno de los dos fue consagrado,
ni llegarían a ejercer nunca este cargo.
En 1258 nació su segundo hijo varón, el Infante Sancho,
reconquista la ciudad de Cádiz a los moros, comienza bajo su
supervisión personal la denominada Grande general estoria, la
escuela de Toledo elabora las tablas astronómicas alfonsíes
y en el año 1275, renunció definitivamente ante el Papa
Gregorio X, al titulo imperial. La muerte del infante Fernando abrió
un pleito sucesorio entre los hijos de éste y el infante Sancho,
falleció el rey Alfonso, en Sevilla el 4 de Abril de 1284, su
hijo con el nombre de Sancho IV, lo sucedió en la Corona de Castilla.
Fue un monarca muy preocupado por la cultura y el bienestar de su pueblo,
de ahí que la ciudad de Alicante, dedicó hace tiempo una
de sus arterias más importantes estratégicamente, no solo
por la comunicación, sino por el establecimiento de negocios
de todo tipo, que la hace muy atractiva, para que las personas, realicen
sus gestiones, compras y porque no, paseen por ella tranquilamente,
viendo sus numerosos escaparates y tomando un aperitivo o refresco,
en la multitud de bares y restaurantes que posee.
PUBLICADO EN LAS PROVINCIAS 15/02/2004