[home]
[ artículos]
[
artículos 2004]
EL SANTO GRANDE
Un año más la vecina y populosa población de San
Vicente del Raspeig, celebra estos días sus fiestas de moros
y cristianos, en honor de su Patrón San Vicente Ferrer, que todo
sanvicentero y sanvicentera lleva muy dentro de sí.
Vicente, nació en Valencia en el año 1350, fue un religioso
y teólogo que tuvo mucha influencia en el destino de la Corona
de Aragón y en el Cisma de Aviñon, por su defensa a ultranza
del Papa Clemente VII, frente al romano Urbano VI. Considerado en muchos
tratados de su época, ante todo, como un político, ya
que fue consejero de muchos Monarcas.
La influencia que ejercían sus largos sermones, era respectada
e incluso temida, existe constancia fehaciente, que en una de estas
alocuciones realizada en Barcelona, reunió a cerca de 25000 personas,
sobre un censo total de 35000 habitantes en el año 1409, en la
vecina Francia, este Santo es también objeto de devoción.
Ingreso en la Orden de Predicadores Dominicos en el año 1367,
al terminar sus estudios volvió a Valencia como profesor y en
el año 1380 publicó, De moderno ecclesiae schismate, dedicado
al Rey Pedro IV el Ceremonioso de Aragón, fue consejero de la
Corona y participó en el llamado “Compromiso de Caspe”,
por el que se eligió Rey de Aragón al castellano Fernando
I de Antequera. Fundó una comunidad ambulante, que se dedicó
a la predicación, recorriendo toda la geografía nacional
y parte de Europa, haciéndose muy famoso y popular por el tremendismo
de su oratoria (hablaba mucho del Apocalipsis y del fin del mundo) y
por las procesiones nocturnas y penitencias publicas que realizaban
los miembros de su comunidad, iniciadas al grito de “Misericordia”,
murió en Vannes (Francia) durante uno de sus viajes, en el año
1419.
Fue canonizado por la iglesia católica y subido a los altares
para su adoración en el año 1455, su festividad se celebra
en el calendario el día 5 de Abril.
Por ello los moradores de este pueblo tan importante de nuestra provincia,
ya que en menos de cinco años a duplicado su denso llegando a
tener alrededor de 40000 habitantes y que estos días de celebración
festiva, van a conmemorar este evento, con la misma ilusión y
entusiasmó que les caracteriza en cada anualidad.
Ya se respira en el ambiente, ese olor a pólvora de los arcabuces
que serán disparados, las principales calles de la ciudad ( Ancha
de Castelar, Avda. de Alicante, Calle Mayor), todas adornadas y embellecidas
conforme marca los canones de la tradición, con sus arcos de
luz, los balcones con los colores de la bandera y la Imagen de San Vicente,
alto y erguido.
PUBLICADO EN LAS PROVINCIAS 15/04/2004