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artículos 2004]
EL SANTO GRANDE (II)
Un año más todo esta dispuesto
para celebrar las fiestas de moros y cristianos, en las casas de los
festeros y festeras hay un ambiente frenético, los trajes y todos
los ornamentos que componen la indumentaria mora o cristiana, están
siendo preparados, planchando las capas, sacando brillo a los accesorios
dorados, probándose las botas, las zapatillas, los pies tienen
que estar cómodos, hay varios días con desfiles que se
tienen que realizar, sin ningún impedimento físico.
En los cuarteles de las comparsas, todo se pone a punto, pues va a ser
el lugar de descanso y diversión durante estos días festivos.
El pueblo de San Vicente del Raspeig, esta preparado para oír
de nuevo en sus calles y plazas los acordes de Paquito el Chocolatero
o la marcha mora Chimo, poniendo los pelos de punta a propios y foráneos,
que ven en esta celebración, el espíritu del pueblo mediterráneo
y sobre todo de nuestra comunidad tan rica en este tipo de eventos,
siendo la provincia de Alicante junto con la de Valencia, la que más
pueblos celebran anualmente este tipo de eventos.
Estos días son muy especiales para los sanvicenteros y sanvicenteras,
ya que con la conmemoración de la reconquista, el pueblo entero
se convierte por unos días en un verdadero escenario medieval,
donde se cruzan los sentimientos de todos, por dar lo mejor de sí
mismos, cada uno vistiendo con orgullo los colores de su comparsa, con
sus amigos desfilando cogidos del brazo en esa solemne marcha mora,
o cogiendo fuertemente la lanza desfilando al son del pasodoble, o como
la comparsa de los Pacos, con esos pasos atípicos y agotadores,
con la cepa por encima de los hombros, terminan do el desfile con un
par de kilos menos.
Y como obviar la devoción de este pueblo por el Santo grande
e inamovible, San Vicente Ferrer, en la iglesia unos días antes
esta preparado sobre su trono dispuesto para salir en procesión,
eso si no llueve, pues dicen los lugareños mayores, que cuando
el Santo se mueve, el cielo trae lluvias.
Este año 2004, los pobladores de esta ciudad, cumplirán
con la tradición de llenar de música, alegría y
color, todas las calles, plazas y nternac de esta población,
desfilando los moros y los cristianos, los cristianos y los moros, hombres
y mujeres todo unidos como una piña, para hacer de San Vicente,
una ciudad hospitalaria, donde en estas jornadas solo se viva, para
la alegría y el buen hacer de unas fiestas reconocidas a nivel
nacional e incluso nternacional.
PUBLICADO EN LAS PROVINCIAS 17/04/2004