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[home] [ artículos] [ artículos 2004] El ser humano, es un animal racional, compuesto de dos partes, cuerpo (parte física) y alma (parte sin materia), según nos ha enseñado la religión, sin entrar en rollos metafísicos y filosóficos, tiene esa parte espiritual que no se ve, ni se toca, pero que aflora en la personalidad de cada cual, ya que somos individuos únicos e insustituibles. Cada persona dentro de sí, alberga en su mente ese razocinio que nos caracteriza del resto de los animales de la Creación, dotándonos de unas ventajas indiscutibles, que nos hacen especiales (la conciencia, la alegría, la tristeza, los recuerdos, etcétera). Voy a desglosar
un poco más, esta parte tan importante dentro de la complejidad
de la conciencia, alma (parte espiritual) o como cada cual la denomine. Esos recuerdos que cada cual tiene marcan su vida, son las vivencias particulares y privadas que les ha tocado vivir, es el rebobinado del camino diario de la vida, ( alegrías, penas, triunfos, fracasos, etcétera). Esa energía
que emerge de los recuerdos, provoca que los individuos sean de una
forma u otra, ya que pueden servir para formar la personalidad de cada
uno. Los psicólogos muchas veces tienen que valerse, de los recuerdos
de la gente, para poder ayudarles profesionalmente, en las patologías
que padecen, ya que muchas veces son verdaderas llaves, para resolver
el problema que les agobia y atenaza. También
se utiliza habitualmente en los saludos, cuando dos personas se encuentran
y tienen amigos comunes, familiares, etcétera y hace tiempo que
no se han visto, la despedida habitual es,”recuerdos”, a
quien corresponda.
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