Biografia Articulos Fotos Links Contacto Mapa web
Articulos editados en 2005


[home] [ artículos] [ artículos 2005]

El primer cónclave del siglo

Una vez enterrado al Santo Padre, la iglesia católica ha pasado una etapa muy importante y sobresaliente en la historia de la Humanidad. Tanto es así que el Papa Juan Pablo II, ha trazado un camino de continuidad, siendo posiblemente uno de los sucesores de Pedro, que más han sobresalido, por su bondad y amor a los demás y a las pruebas me remito.

Ahora hay que ponerse manos a la obra y con la ayuda del Espíritu Santo, para elegir al que va a suceder en el trono de la iglesia al fallecido Karol Wojtyla.

El Colegio Cardenalicio, los Príncipes de la iglesia, ya están preparando ese encuentro con la sabiduría del Creador, para que su decisión sea acertada, ya que el próximo sucesor de Pedro, tiene mucho trabajo por hacer. En un mundo en el que el laicismo y todo lo que huela a iglesia, esta muy de baja forma, por multitud de problemas y desencuentros sociales, que tienen solución, pero con aperturismo y renovación, siendo la iglesia, la que tiene que mover ficha.

Desde mi punto de vista, hay un problema y es, que la edad media de los purpurados esta entre los 65 y 70 años, son personas bastante mayores físicamente hablando, aunque si que es cierto, que su experiencia y gobierno, son sus principales bazas, para comprender mejor los cambios que ha experimentado la sociedad del siglo XXI y aunque recojan las partes más positivas de su antecesor, lo que esta claro es que el futuro Papa, debe dar un giro radical pero no traumático, en temas importantes que agobian a la ciudadanía y sobre todo a los creyentes, como el uso del preservativo en las relaciones sexuales, etcétera. Por no sacar a la palestra otros asuntos mucho más peliagudos, pero que tarde o temprano tendrá que afrontar.

Hay falta de vocaciones sacerdotales y la jerarquía eclesiástica, sabe cual puede ser el motivo, el voto de pureza y castidad a los que están obligados los sacerdotes, yo creo, que la vocación de dedicar la vida a Dios y a los semejantes, no tiene nada que ver, con el amor compartido hacia una mujer, hay aproximadamente veinte mil curas casados, que no pueden ejercer el sacramento, esto puede ser un reto importante para el nuevo Papa, que dentro de su casa, debiera afrontar y poco a poco solucionar.

Recordemos que la mayoría de Apóstoles de Jesús, estaban casados incluso Pedro y sí, dejaron todo por el Señor, pero sin abandonar a sus familias, esto es política pura y dura de la Iglesia Católica Apostólica y Romana.

Los Pastores de la iglesia protestante, son hombres casados y por ello no dejan de cumplir con su ministerio de siervos del Señor. Esta polémica lleva dando vueltas muchos años y pasaran muchos más, para que se resuelva este asunto, porque todo esta montado y planificado sobre la clave del celibato. Por lo tanto los jóvenes actuales aun teniendo vocación, ven un muro infranqueable él poder cumplir con esta obligación impuesta por la iglesia, para llegar al sacerdocio y por lo tanto ni se lo plantean. Cuando esta Institución necesita urgentemente renovar sus filas, con curas jóvenes, que puedan llevar la palabra de Dios a la ciudadanía, pero con una mente abierta y de progreso.

Por ello el nuevo Santo Padre, tiene que ser un hombre abierto y flexible a la sociedad de nuestros días, sin cambiar un ápice los temas dogmáticos de nuestra religión. Sí, abrirse al mundo en asuntos que parece que se hace oídos sordos, o se esconde la cabeza como los avestruces.

Las personas de hoy en día, sobretodo muchos jóvenes, siguen siendo creyentes, pero no pisan la iglesia nada más que en determinados acontecimientos, que más que religiosos, son sociales o de tradición.

Por ello el Papa como capitán del barco de la iglesia de Jesús en la tierra, tiene la obligación de oír todas las voces, vengan de donde vengan, para acercar esta Institución a la ciudadanía en general y que la fe, no sea solo eso, sino participación de los creyentes con su iglesia, sacerdotes, diáconos, obispos y de este modo se pueda cambiar el siglo de la modernidad, de los medios de comunicación, del Internet, del materialismo y la deshumanización, en el tiempo de reencuentro con los sentimientos y la conciencia.

Y cuando la fumata blanca, anuncie al mundo que hay Papa con las palabras (habemus Papam), sea un acontecimiento de esperanza y renovación de nuestra iglesia mundial.




 

Copyright © Manuel Esteban 2005 - Prohibida la reproducción total o parcial de todos los contenidos de esta publicación electrónica sin autorización escrita de su titular - info@manuelesteban.net