El titulo de este artículo no es nada de original, hace un tiempo lo hubiera sido, pero en la actualidad todas las personas saben que quiere decir esta frase, ya que por desgracia, la estamos padeciendo en nuestras propias carnes.
El otro día estuve en un seminario que había organizado mi empresa, donde nos iban a explicar un poco, el tema de la crisis económica, el porqué se había producido, etcétera.
Nadie de los asistentes éramos analistas financieros, ni mucho menos, empleados de seguros, agentes, corredores, o sea ciudadanos de a pie. El conferenciante empezó a explicarnos lo más coloquialmente posible y con palabras entendibles el motivo y que había provocado este cataclismo financiero mundial.
Según nos dijeron el principal problema además de malas inversiones en bolsa, uno de los detonantes de esta crisis, ha sido las hipotecas de alto riesgo, concedidas discrecionalmente a personas cuyos ingresos o estados financieros familiares no podían hacer frente a este pago y aun así, los bancos les concedían la hipoteca. Cuando empezaron a no pagar las mensualidades masivamente y el contravalor del aval, que era el propio inmueble se depreciaba cada día más, las entidades financieras se vieron sin liquidez, ya que había muchos pisos embargados, pero son valores de pasivo y estas entidades tienen su negocio, cobrando el dinero prestado más los intereses correspondientes. Esta pelota se hizo tan grande, que se pasaban parte del riesgo, entre las entidades financieras mundiales. Este fue uno de los problemas principales y la punta de lanza que provoco la crisis. Porque hay otros asuntos que no los sabremos nunca y quizás sea mejor así para una persona que su principal interés es poder sacar a su familia adelante.
En la conferencia nos pusieron un ejemplo muy fácil de entender para cualquiera. Ustedes imagínense que una persona tiene un accidente y una hemorragia importante en un miembro, lo primero que se tiene que hacer, es taponar esa herida con la mano, el puño o lo que sea necesario para que esta persona no se desangre. Pues eso mismo, han tenido que hacer los Estados, inyectar ingresos a sus economías, porque de otra forma hubiera sido un verdadero desastre económico a nivel mundial y los ciudadanos podrían haberse echado a la calle, como ocurrió en Argentina, con el famoso corralito, que los bancos dieron en quiebra y todas las personas se quedaron sin el dinero que tenían depositado en ellos.
Menos mal que de momento, la tirita ha taponado la herida y poco a poco, los mercados se tranquilizaran, los ahorros los tenemos garantizados y aunque la cosa esta mal, en un par de años volveremos a recobrar el bienestar que ya teníamos, que por culpa de… hemos perdido todos los mortales a nivel mundial.
No soy nada de original al escribir este artículo, ya que todos los medios de comunicación, los noticiarios de las televisiones, la radio, o sea, todos los medios de información y comunicación del planeta han informado, que en las elecciones celebradas para elegir al presidente del país más poderoso del mundo, ha ganado un hombre de color, Barack Obama, un mortal que ha roto el tabú en una sociedad multiétnica y racista, en la cual siempre han gobernado las personas de raza blanca.
Este hecho es muy importante a todos los niveles, el pueblo norteamericano ha demostrado al mundo que el color de la piel, en pleno siglo XXI no es una barrera para ejercer el poder de este país.
El mundo está esperanzado, porque con independencia de esta anécdota racial, es un hombre que va a cambiar radicalmente la política exterior de EEUU, intentando que los focos calientes y de guerra, en los cuales están involucradas las tropas norteamericanas, resolver, poco a poco, estos conflictos y que los soldados regresen a su casa, de donde no tenían que haber salido nunca.
Por poner un ejemplo muy significativo, la guerra de Irak. Una guerra declarada con mentiras, no ha servido para nada, solo para enfrentar a culturas y el mundo cristiano con el musulmán. Y para que las arcas económicas de la superpotencia resultaran saqueadas con un coste económico multimillonario y de pérdidas humanas.
Por no hablar de la crisis económica mundial. Menos mal que la Administración de George W Bush ha hecho algo bien, taponar a tiempo con tiritas, la hemorragia de perdidas y la quiebra del sistema financiero y el desplome de las bolsas, ya que si no lo hubieran hecho así, estaríamos viviendo una hecatombe económica de consecuencias imprevisibles que afectaría directamente a los ciudadanos del mundo entero.
Menos mal que los gobiernos de las naciones, sobre todo, las más solventes económicamente, se han coordinado en sus acciones, aun que sea por una vez en la vida, ya que de no haber reaccionado de este modo las consecuencias para la humanidad hubieran sido un verdadero cataclismo financiero mundial.
La época belicista y de retroceso a todos los niveles del Presidente de EEUU, George W Bush ha terminado para siempre. El mundo está expectante esperando la nueva y fresca política del Presidente electo Barack Obama.
Las personas lloraban de alegría al ver que un hombre con este bagaje, va a gobernar su país con aires frescos y políticas de acercamiento y consenso. El pueblo norteamericano ha hablado, cambiando radicalmente el panorama político de la primera nación del mundo, quizás, estaban artos de tantos frentes de guerra abiertos y quizás, estaban hinchados, valga la expresión, de tanta prepotencia en política exterior.
La recién nombrada alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, ha empezado muy bien su nueva andadura como primera autoridad local de la ciudad, por muchos motivos de los cuales la prensa local se ha hecho eco en estos últimos días.
Por poner algún ejemplo, lo primero que ha hecho es tender la mano a la oposición, PSOE, para ponerse manos a la obra, apoyándose mutuamente con el diálogo y el consenso en temas tan importantes para la ciudadanía, como el soterramiento de las vías del ferrocarril, la estación intermondal, etcétera.
Además, ir en primera fila con la pancarta en la mano acompañando a los trabajadores de Altadis, antigua fábrica de tabaco a defender como una más, sus puestos de trabajo.
Este hecho honra a la primera edil, ya que demuestra con estos gestos, que le importan mucho sus conciudadanos. Sobre todo en lo que se refiere a su bienestar, ya que una situación como la pérdida del empleo puede provocar la quiebra económica de muchas familias alicantinas. Ahí demuestra su faceta humana, con independencia de la defensa de los puestos de trabajo y la destrucción de la poca industria que queda en la población. Además una fábrica como esta con tanta tradición y solera, ya que lleva ubicada en Alicante más de doscientos años, siendo una institución muy importante y querida para todos los alicantinos.
Por eso no debemos consentir que las multinacionales (empresas sin alma) por el hecho de no resultarle rentable, según ellos, se cierre esta empresa después de tantos años afincada en nuestra tierra chica.
En este tipo de acontecimientos, es muy importante que se mojen los políticos locales y autonómicos, de uno u otro signo, no solo por dar imagen o salir en la fotografía, si no de corazón, para que los ciudadanos se sientan protegidos y respaldados por sus Instituciones y de este modo intentar resolver este tipo de situaciones problemáticas de una forma satisfactoria para ambas partes, patronal y trabajadores.
Estos días, Sonia Castedo, esta colmando todos los medios de comunicación social de Alicante y no es para menos. Ha entrado una nueva fuerza en el viejo Consistorio, iluminándolo de juventud y ganas de trabajar por su ciudad de adopción.
Personalmente, creo que este cambio va a ser muy positivo para la ciudad, ya que había temas que se estaban enquistados y necesitaban un empujón fuerte, con energía y cambio de aires.
Por tanto Alicante, tiene la primera mujer con el bastón de mando de la localidad, la primera alcaldesa de la historia de la urbe. Esperemos que con su juventud y experiencia política, lleve a la ciudad hacia un brillante futuro del cual nos sintamos todos los ciudadanos muy orgullosos. Paseando a diario por una ciudad que refleje su ilusión, de crear un Alicante moderno, cómodo y a la vez bonito a la vista, donde los sentidos se puedan deleitar con este panorama.