La Esquina de Manuel Esteban
Agosto 26, 2008 a las 17:55 · Archivado en General, Artículos, Artículos año 2008



Estos días pasados, han sido para todos los ciudadanos de nuestro país, unas jornadas muy duras, por el siniestro ocurrido a un avión de la línea aérea Spanair, en el aeropuerto de Barajas, que ha provocado la muerte de 154 personas cuyos destinos se vieron unidos en este desgraciado accidente.
Cuando ocurren hechos tan graves y lamentables, con el fallecimiento de tantas personas, es cuando el ser humano se da cuenta de la fragilidad de nuestra vida mortal y es cuando empezamos a hacernos preguntas sobre nuestra existencia, que en la vida cotidiana no alcanzamos a pensar. Ya que nuestros cuerpos y mentes están realizando otros menesteres que conlleva la vida de cualquier persona, el trabajo, la cotidianidad de la casa, la crianza de los hijos, las enfermedades, los egoísmos personales, el orgullo que se enfrenta con los demás, el ego personal, o sea, todas las aptitudes, virtudes o defectos que envuelve al ser humano como individuo racional y libre.
Pero en momentos de catástrofes y desgracias personales de esta magnitud, es cuando todas las personas se unen, olvidando en muchas ocasiones sus propias personalidades dejando aparcadas sus aptitudes negativas, para ayudar con todos los medios a su alcance tanto materiales, como espirituales, psicológicos y es ahí donde nos damos cuenta de nuestra fragilidad mortal y que el destino existe y juega con nuestras vidas a su antojo.
Con independencia de connotaciones religiosas o tesis de cualquier otra índole.
Personalmente creo, que cada persona tiene marcado el día y la hora en el libro de la vida y que haga lo que haga, cuando llegue ese día, no podrá eludir este hecho, para el que ha nacido.
Pero cada cual tiene su propia verdad sobre este tema y es libre de pensar lo que estime oportuno, de ahí la grandeza de los seres humanos, cuya libertad de conciencia debe estar por encima de cualquier clase de dogma o doctrina.
Da lástima pensar en todas estas personas que nos han dejado de una forma traumática y dramática, por el siempre y cotidiano hecho de coger un avión, para desplazarse a su casa, o realizar algún negocio, o de vacaciones, o a visitar a familiares o amigos.
Pero por desgracia en este caso así es el destino de cruel y despiadado, segando tantas vidas y rompiendo el corazón a tantas familias.
Los creyentes tenemos la obligación de rezar al Altísimo, para que los familiares de las victimas encuentren el consuelo en la solidaridad y el calor de sus semejantes y esperar que hechos tan desgraciados para los que no estamos preparados psicológicamente no se vuelvan a repetir.
Agosto 22, 2008 a las 9:24 · Archivado en General, Artículos, Artículos año 2008



Según ha informado en pasadas ediciones LAS PROVINCIAS, el icono de Alicante, ya ha sido totalmente restaurado, para delicia de los autóctonos y admiración de los foráneos.
La denominada “Cara del Moro” de nuestro monte Benacantil, ya está perfecta y con el esplendor de antaño y sobre todo, afianzado para que dure muchos años la silueta de la roca que tanto identifica a la ciudad de Alicante, ya que junto al Castillo de Santa Barbará es nuestro mejor escaparate, para los turistas que vienen a visitarnos tanto por tierra, mar o aire.
Lo primero que se visualiza desde el mar Mediterráneo es el monte Benacantil y la silueta del Moro, lo que provoca que el viajero sepa que viene a una ciudad, con historia y tradición, donde su fortaleza tiene muchas cosas que contar.
Una ciudad mediterránea en la que los moros vivieron y amaron durante muchos años y culturas distintas marcaron el carácter y las costumbres de sus gentes. Los alicantinos que continúan conservando sus raíces y se enorgullecen día a día, de su idiosincrasia y de cómo son. Personas afables, trabajadoras y sobre todo, muy emprendedoras, habiendo convertido en pocos años a la ciudad en una urbe moderna y funcional, con todas las obras que se están acometiéndose al unísono. Ciudad turística, acogedora, de contraste, multiétnica, de convivencia, de consenso, de fiestas, de templanza, o sea lugar idóneo para vivir.
Por lo tanto, una de las obras que eran urgentes de acometer, era esta, asegurar nuestra señera, ya que la silueta de la “Cara del Moro” no podía sufrir en su fisionomía ningún tipo de desprendimiento o deterioro, porque hubiera sido un verdadero desastre para la imagen de nuestra población.
El coste de 1,6 millones de euros, desde mi punto de vista está muy bien invertido, ya que se paga la tranquilidad de que la roca siga fijada e impoluta, para delicia de las futuras generaciones de alicantinos y alicantinas.
Al igual que en ocasiones hacemos críticas a los políticos cuando las cosas no las hacen bien, o por lo menos, eso nos parece a nosotros, en este caso, para mí como alicantino de adopción, me parece que el concejal de cultura del Ayuntamiento de Alicante, Miguel Valor se merece en la prontitud y resolución de este problema un sobresaliente y una enhorabuena, por el intereses demostrado por la conservación del patrimonio y las tradiciones más enraizadas en el tejido cultural de nuestro pueblo.
¡Enhorabuena, por hacer las cosas como tienen que ser !
Agosto 19, 2008 a las 11:51 · Archivado en General, Artículos, Artículos año 2008


Estamos en una sociedad de locos, lo que antes era blanco ahora es negro, o por lo menos nos lo quieren hacer parecer. ¿Porque digo esto? Por muchas razones que no cabrían en este artículo, hay tema para escribir un libro.
Nuestro país hace ya algunos años, quizás por la dictadura de Franco, que no convenía a nadie. Era una sociedad tradicional y con valores morales muy enraizados en la ciudadanía. Dejando aparte las ideologías políticas y tesis de poder. La iglesia católica apoyaba al Régimen franquista y era la que tenía la supremacía religiosa en nuestro país, mal hecho, pero era la política que en ese momento le convenía al Vaticano, no olvidemos que también es un Estado.
Aunque todo este preámbulo ustedes lo conocen de sobra. Lo expongo para introducirme en el tema que a mí me interesa. Y queda claro que es una opinión personal, sobre un asunto preocupante que nos está transformando en seres sin valores fundamentales, en personas que no respectan en muchas ocasiones el Don más preciado, la vida, la única y autentica realidad del ser humano (recordemos que matan a las personas por cosas intranscendentes por ejemplo hace unos días, por un supuesto rallajo en un coche, o dejan a una personas en coma, de un puñetazo por defender a una mujer que estaba siendo agredida por un individuo.
Muchas veces en los medios de comunicación la iglesia católica se defiende de leyes o propuestas que pretende llevar al Parlamento el gobierno de ZP y el partido que lo sustenta, el PSOE y lógicamente la réplica de los gobernantes no se hace esperar. La iglesia como es lógico ha perdido cuota de poder, pero esto es de cajón. La jerarquía católica debe defender sus postulados morales y religiosos pero no meterse en policía, que para eso están los representantes del pueblo que cobran su buen sueldo, aun en periodo de crisis.
Ahora bien, los gobiernos deben trabajar en el bien común de los ciudadanos y no intentar introducir tesis laicistas o radicalismos morales, dejando al individuo que siga con sus ideas tanto religiosas como de conciencias. Aunque está claro, que nuestra nación ha pasado en pocos años, de ser un país ultra conservador y católico, a ser en la actualidad unas de las naciones más liberales y permisivas del mundo.
Estupendo, si esto nos aporta un bienestar común y luego el gobierno de turno no retrocede en esta mentalidad, iremos caminando hacia adelante.
De todos modos, creo que toda metamorfosis o cambio en las costumbres, tradiciones o moralidad de la sociedad, requiere un tiempo o periodo de reflexión y adaptación. De este modo se pueden ir introduciendo poco a poco, sin traumatismos de ningún tipo y sin tener que atropellar, llevándose por delante las conciencias de muchos ciudadanos, que por su formación e idiosincrasia no comparten las tesis del gobierno y el partido político que está en el poder en la actualidad en nuestro país.
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