07 Marzo 2010 ~ 0 Comentarios

El Chiqui,Chiqui

Se preguntaran ustedes, estimados lectores ¿por qué? he puesto este título a mi artículo de esta semana. Ya verán, como poco a poco, conforme se adentren en la lectura del mismo lo van a ver muy claro.

Estos días pasados los medios de comunicación se han hecho eco de una de esas encuestas curiosas que hablaba sobre cuántas veces a la semana hacemos el amor los españoles. Una encuesta de las que a un servidor personalmente me hacen mucha gracia, porque en este tema si te preguntan por la calle directamente todo el mundo miente.

Pero bueno, con mentira o sin ella, ha resultado una estadística que indica, qué como máximo se hace el acto dos veces por semana, sobre todo, los fines de semana y que la duración total empleada en esta actividad tan saludable es de dos horas, o sea, una hora aproximadamente en cada uno de los chiqui,chiqui.

En esta ocasión se ha llegado a más y se ha preguntado a los encuestados, si la crisis económica o el desempleo han influido en sus relaciones sexuales. La respuesta ha sido contundente y afirmativa.

Efectivamente, es una realidad contrastada que el a lívido disminuye de manera notable cuando las personas tienen preocupaciones graves y que afectan directamente a su estado de ánimo. Para que el funcionamiento de la relación sexual sea plenamente placentero, los actores deben reunir una serie de características emocionales. Como es de suponer estoy hablando del sexo por amor, no del sexo puro y duro, sin sentimientos, sin ilusión, sin pasión.

Cuando una pareja estable practica el sexo, en su escala de valores es importante, pero no es lo primordial, ya que es complemento imprescindible para una relación saludable de pareja. Aunque por desgracia, en la actualidad, en los tiempos que corren, hay multitud de influencias exteriores negativas. Preocupaciones muy graves que están afectando directamente a la felicidad de las personas. Solo por indicar un par de ejemplos, el desempleo, la inseguridad a perder lo conseguido, el miedo a no poder sacar a la familia hacia adelante, la psicosis colectiva a que nuestro bienestar se desestabilice, por razones, políticas o sociales.

Todas estas connotaciones influyen negativamente en la relación cotidiana de la pareja, ya que se puede perder o aminorar en ratio de frecuencia y la ilusión por practicar la gimnasia del amor.

Asique, mi consejo, sobre todo a las parejas jóvenes, con trabajo y aparente estabilidad, que adelante y a practicar frecuentemente la gimnasia del amor, para de este modo, hacer más españolitos que coticen a la seguridad social. Y así, de esta forma tan saludable, las personas de mediana edad podamos percibir sin problemas nuestras pensiones.


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