18 Octubre 2009 ~ 0 Comentarios

El Efecto LLamada

a-92.pnga-64.jpglogotipo_lasprovincias1.gif

El otro día escuchaba en la radio una tertulia, donde uno de los tertulianos estaba explicando el motivo de tanta avalancha de inmigrantes en nuestro país. Pero aclaraba, que no solo los que vienen en patera, que esos son muy pocos. Hablaba de los que entran en avión, trenes y autobuses, que provienen  principalmente de países de Latinoamérica o del este de Europa, que son la gran mayoría.

Como es lógico, vienen casi todos sin papeles y lo primero que hacen es empadronarse en una ciudad, que parece ser, que es muy fácil, aportando un domicilio o incluso sin domicilio fijo les admiten el empadronamiento.

Lo segundo es hacerse con la tarjeta sanitaria, que lógicamente va acompañada de la gratuidad de todos los servicios de atención a su salud y por si fuera poco, se les da las recetas de pensionista, para si necesitan una medicina que no les cueste un euro. (Que way). Si encuentran trabajo legal y se quieren ir a su país, una vez trascurrido un tiempo y si consiguen tener subsidio de desempleo, este, se les puede dar de una sola vez, para que puedan afrontar los gastos de viaje de regreso a su tierra, con  la única salvedad o condición, que no pueden pisar suelo patrio, hasta que hayan transcurrido tres años (alucinante).

Muchos de estos detalles, estimados lectores, la inmensa mayoría de los ciudadanos las desconocemos, mejor así, porque conforme está el patio, este tipo de asuntos pueden calentar mucho los ánimos.

Está claro que nuestro país es una gran ONG y esa es la realidad. Muchas veces cuando se habla de inmigración y se dicen cosas que hieren muchas sensibilidades, porque es la verdad.

Lo primero que hacen es utilizar la palabra, racista, nada más lejos de la realidad. Lo que ocurre es que nuestro país es un sitio de acogida de todas aquellas personas que vienen para labrarse un porvenir y poder vivir, porque en sus países de origen están peor. Aunque también es cierto que muchos vienen para seguir subsistiendo de la única forma que saben, delinquiendo y engañando conforme hacían en su tierra.

Hay quien dice, que nosotros también fuimos inmigrantes, es cierto. Mis padres fueron unos de esos inmigrantes que salieron de su tierra en tiempos del general Franco y marcharon a Suiza a trabajar. Pero partían con todos sus papeles en regla y lógicamente un contratado de trabajo, para dos años de prueba y luego indefinido. Así fue que emigraron del país muchas personas hacia Suiza, Alemania, etcétera. Algunos incluso se quedaron y construyeron su hogar mezclándose con los autóctonos y adaptándose como es lógico, a las tradiciones y costumbres de aquellos países.

De este tema, hay para hacer tres artículos más, pero como el espacio que me otorga la rotativa es limitado, en un próximo artículo, hablare más profundamente sobre que hicieron nuestros emigrantes en los países de acogida.

Leave a Reply

You must be logged in to post a comment.