25 Octubre 2009 ~ 0 Comentarios

La Santidad

a-92.pnga-35.jpglogotipo_lasprovincias1.gif

En la sociedad de la informática, de la modernidad, de los medios de comunicación, de la deshumanización del hombre, de la tecnología, de la moral sin valores, de la libertad a todos los niveles, que muchas ocasiones se confunde con el libertinaje. El hablar en un artículo sobre la santidad parece de locos, pero me gusta, es innovador, es agresivo, es polémico, es políticamente incorrecto, en una sociedad como la actual que esta empapada de laicismo radical, hay que realzar todo lo contrario, la santidad del ser humano.

Muchas personas se preguntaran, no entiendo nada del mensaje que el autor nos quiere hacer llegar en este texto, ya que no son religiosos, todo lo contrario, son agnósticos y su filosofía de vida está basada en la creencia de la inexistencia de Dios y lógicamente de cualquier religión. Perfecto, esa la grandeza de la libertad de pensamiento del ser humano, el libre albedrio.

Para otras personas una vida sin la existencia divina que la complemente, no sería posible, estaría vacía de contenido, de ahí la libertad de que cada cual para elegir la forma de vivir. Aunque me estoy desviando del tema que pretendo tratar en este artículo. Quiero hablar de la santidad, quiero proclamar a los cuatro vientos que una persona puede ser santa y no solo rezando o yendo todos los domingos a misa, eso está bien, pero hay otras virtudes que puntúan más, como por ejemplo: las obras en la vida cotidiana, el trato con los demás, con la familia, siendo un buen padre, un buen hermano, un buen marido, en el ámbito del trabajo, siendo un buen compañero, trabajando con humildad y a la vez con eficacia, para que su empresa progrese y se sienta bien consigo mismo. Ayudando con su buen hacer donde se le necesite, siendo una persona completa, una persona que sobresalga por sus acciones, por su carisma especial, una persona apreciada por sus semejantes y es así, como se puede alcanzar la santidad. Hay muchos santos en la sociedad del siglo XXI y no están muertos, por lo tanto no pueden ser reconocidos en los altares.

En esta sociedad que nos ha tocado vivir, de violencia de todo tipo, de despotismo moral, de falta de valores, de leyes contra natura, de todo vale, de destruir las tradiciones más básicas, no está nada mal que muchas personas caminen contra corriente, intentando hacer de este mundo, un lugar mejor. Donde el ser humano vuelva a redescubrir su existencia, aunque para esto hay que tener creencia de algo, porque de lo contrario no se comprende ciertos tipos de aptitudes. Y no voy a hablar de la vida futura, porque para muchos mortales es un cuento de chinos, ya que solo existe para ellos, dos verdades radicales y dogmaticas, el nacer y el morir, que triste y pobre pensar así, aunque esto es una apreciación personal.

Leave a Reply

You must be logged in to post a comment.